Economía
Este Dualismo, Un Sutil Compromiso Político, Fue Diseñado Para Revivir El Átomo, Que Francia Había Abandonado Tontamente

Alemania, al ignorar la energía nuclear y apostarlo todo por las renovables, se ha convertido en el mayor contaminador de Europa, mientras que Francia tiene la suerte de poseer una flota incomparable de plantas nucleares. Los ciudadanos franceses ahora son testigos de los efectos de la política energética elaborada en París, ya que los aerogeneradores brotan como setas desde las crestas de Corbières hasta las playas del Día D, cada vez más altos, en nombre de la transición energética. Los defensores del patrimonio denuncian esta locura eólica, pero su lucha contra la desfiguración de paisajes y costas es un David contra Goliat, ya que la nueva hoja de ruta energética de Francia a diez años promueve el desarrollo paralelo de renovables y nuclear. Este dualismo, un sutil compromiso político, fue diseñado para revivir el átomo, que Francia había abandonado tontamente.
Fuente: Le Figaro




