Política
La Mayoría de Los Prácticos Dejaron de Aceptar Nuevas Asignaciones, Honrando Solo Contratos Previos a La Huelga
Los principales puertos de Argentina se han paralizado, con más de 150 buques varados en las vías navegables del país, mientras los prácticos de puerto y guías fluviales están en huelga desde el sábado por un decreto del presidente Javier Milei que desregula su profesión. Los prácticos, profesionales independientes con conocimiento especializado de las vías navegables locales, son obligatorios para guiar a los buques hacia y desde los puertos y por los ríos interiores. Fuentes del sector agroindustrial dijeron a Ámbito que más de 150 buques no pueden entrar o salir de los puertos por la falta de servicios de practicaje, interrumpiendo el comercio nacional e internacional y el suministro de combustible.
El decreto, emitido la semana pasada, reforma las regulaciones de practicaje marítimo para reducir costos logísticos y aumentar la competitividad del comercio exterior, permitiendo que capitanes argentinos y extranjeros operen sin prácticos locales si obtienen certificación de conocimiento de las vías navegables. La mayoría de los prácticos dejaron de aceptar nuevas asignaciones, honrando solo contratos previos a la huelga. La paralización no es una huelga sindical tradicional, ya que los prácticos son profesionales independientes, pero cuenta con el respaldo de la Asociación Profesional de Capitanes y Guías Fluviales de la Marina Mercante.
La Secretaría de Trabajo no puede intervenir sin un conflicto empleador-empleado. Durante el fin de semana, la Prefectura Naval Argentina advirtió a los prácticos que vuelvan a trabajar o enfrenten sanciones, incluidas denuncias penales, mientras que la asociación dijo que el Ministerio de Seguridad y la Secretaría Legal de la Presidencia ofrecieron diálogo, pero negociará solo si se deroga o suspende el decreto. Fuentes gubernamentales dijeron a Ámbito que podrían presentar denuncias penales e imponer prohibiciones de por vida a los prácticos en huelga. La asociación expresó preocupaciones de seguridad, afirmando que los prácticos no deberían aceptar nuevas asignaciones hasta que se restablezca la certeza legal y operativa, advirtiendo sobre riesgos para la navegación, la vida humana y el medio ambiente, y argumentando que las funciones de práctico no pueden ser reemplazadas por el comando del buque en circunstancias técnicas y regulatorias.
Fuente: Buenos Aires Herald





